<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><title><![CDATA[La Pluma Espacial]]></title><description><![CDATA[La Pluma Espacial]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/mi-blog</link><generator>RSS for Node</generator><lastBuildDate>Wed, 16 Sep 2026 22:31:55 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://www.laplumaespacial.com/blog-feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title><![CDATA[El peso invisible]]></title><description><![CDATA[Nadia todavía estaba en la cama cuando el teléfono vibró sobre la mesa de luz. Miró la pantalla. +320 g. No era demasiado. Había días peores. Se levantó, caminó hasta el baño y se miró en el espejo. Había una arruga nueva junto al ojo izquierdo. También una cana que juraría no haber visto la noche anterior. El teléfono vibró otra vez. +40 g. Suspiró. Se vistió despacio. Luego manejó hasta el trabajo. Cuando quiso estacionar, un hombre grandote, de barba cerrada, le dijo que en esa cuadra no...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-peso-invisible</link><guid isPermaLink="false">6aa36aaa6b6b040961d79b5d</guid><pubDate>Fri, 11 Sep 2026 02:51:56 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_300d8b3c203f4422b8696e8812f88f08~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[Cuando llueve]]></title><description><![CDATA[A Martín siempre le llovía. Empezó un martes, mientras esperaba el colectivo para ir al trabajo. El cielo estaba despejado, la gente caminaba con anteojos de sol y un hombre regaba las plantas de un balcón. Sin embargo, sobre Martín caían gotas. Miró hacia arriba, pero no había nada. Corrió unos metros y la lluvia lo siguió. Una mujer que esperaba el colectivo se apartó para dejarlo pasar. —Qué mala suerte —dijo. Martín sonrió por compromiso. Se fue acostumbrando. A veces duraba toda la...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/cuando-llueve</link><guid isPermaLink="false">6a44301e69b2dfbbf12c7715</guid><pubDate>Tue, 30 Jun 2026 21:19:16 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_187280d814df45e1a218790d7c96f855~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[El teléfono de la cena]]></title><description><![CDATA[El celular de Camila sonó en medio de la cena.  Rodrigo, su papá, estiró la mano y le negó la llamada.  Pero Valeria se quedó quieta un segundo. Como si ese sonido no fuera de ahora. En la casa de Valeria, el teléfono siempre sonaba en el peor momento. A la hora de la cena. Cuando estaban todos sentados: su mamá sirviendo, su papá preguntando por el colegio, su hermano jugando con el zapping en la televisión. El teléfono estaba en la mesita, al lado del mueble con fotos y recuerdos de viajes...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-tel%C3%A9fono-de-la-cena</link><guid isPermaLink="false">6a014d2ab1ac8cd94fa83046</guid><pubDate>Mon, 11 May 2026 10:57:17 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_dc97c7ddc13746e99654b53e485cfea9~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La taza de porcelana]]></title><description><![CDATA[A los 42 años, Julieta creía que había aprendido a olvidar heridas. Afirmaciones repetidas, cuadernos de notas, libros subrayados, promesas dichas frente al espejo. Había dejado atrás muchas cosas. O eso creía. Pero una tarde, mientras esperaba su turno en la panadería de siempre, las vio entrar. Las mismas de siempre. Las mismas risitas cortadas. La misma forma de mirarla como si el tiempo nunca hubiera pasado. Y entonces ocurrió. El sonido de la máquina de café quedó suspendido. La...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-taza-de-porcelana</link><guid isPermaLink="false">696ef956423c15f2e1f038b5</guid><pubDate>Wed, 08 Apr 2026 03:46:36 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_cf6bea4eab8643748b40ff4b79511c7c~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[El menú]]></title><description><![CDATA[Gonzalo caminaba todas las noches después de que su esposa Candela y su hijo Felipe se durmieran.  No era insomnio.  Era costumbre. La casa estaba bien.  Demasiado bien.  Luminosa, ordenada, silenciosa en los lugares correctos.  Una casa que cumplía todo lo que esperaba de una vida feliz. Sin embargo, cuando apagaba las luces y cerraba despacio la puerta para no hacer ruido, algo le quedaba despierto. El barrio a esa hora era otro.  Húmedo, lento, con olor a árboles mojados y veredas recién...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-men%C3%BA</link><guid isPermaLink="false">696efb34423c15f2e1f03eba</guid><pubDate>Fri, 27 Mar 2026 04:05:07 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_95374012b58042669a6707bdb5e0ba34~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La voz de Jazmín]]></title><description><![CDATA[Concepción había pasado la mayor parte de su vida registrando cosas que nadie más veía. Mientras otros filmaban cumpleaños, viajes o recetas, ella grababa silencios, miradas y ladridos. Observaba a Jazmín, su compañera más fiel. Anotaba cada gesto, cada movimiento, cada sonido. Decía que ahí, en esos detalles mínimos, estaba el lenguaje verdadero. El barrio la conocía como “la señora de las cámaras”. Salía al patio con una libreta y apuntaba cosas como: — Ladrido corto cuando pasa el cartero....]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-voz-de-jazm%C3%ADn</link><guid isPermaLink="false">6959249c13d20d5a3d02b1ce</guid><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 14:07:20 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_3ec41c351b464965a060ee39a774ca85~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[El banco del parque]]></title><description><![CDATA[Desde su ventana del segundo piso, Ernesto veía el mismo banco cada atardecer. No era un banco cualquiera: estaba justo debajo del farol torcido, frente al árbol más viejo del parque. Era verde, con las tablas despintadas, nombres grabados y fechas que apenas se leían. Cada tarde, terminaba de escribir su columna de análisis político para un portal de prensa, servía el último café del día y lo tomaba frente a la ventana para observar el parque. El banco nunca estaba vacío cuando el sol...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-banco-del-parque</link><guid isPermaLink="false">695a78ec564ad52a9594b922</guid><pubDate>Sun, 04 Jan 2026 14:32:09 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_f5bba6918c964a2d8f91a439857c5e7d~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La carta 358]]></title><description><![CDATA[Cada día, antes de la medianoche, Inés escribía una carta que nunca enviaría. Era un pacto silencioso consigo misma: poner por escrito todo lo que no se animó a decir durante el día. Lo que calló frente a los demás. Lo que ni siquiera se permitió pensar en voz alta. Al principio lo hizo como un ritual, casi terapéutico. Pero, a medida que pasaban los días, esas cartas empezaron a volverse más profundas, más valientes y filosas. Con el tiempo, Inés empezó a numerarlas. La primera la tituló...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-carta-358</link><guid isPermaLink="false">6936db362f770d34a0b9abda</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2025 14:25:28 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_03ee8ea89b52450c8f7744a59c5690f2~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[El costurero de Elvira]]></title><description><![CDATA[Bianca revisó por última vez el guion sobre la mesa. Lo había escrito durante meses: tés de hierbas fríos, noches solitarias en el campo, tachaduras que parecían heridas. Era el proyecto más importante, después de aquella mala pasada, un guion que terminó en todas las plataformas y cosechó premios sin su nombre. Encendió la computadora, ajustó los auriculares y respiró hondo. El productor aguardaba del otro lado de la pantalla. Abrió la boca para hablar… y entonces volvió. El zumbido. Primero...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-costurero-de-elvira</link><guid isPermaLink="false">6926f7e1cb45ab7844d8b990</guid><pubDate>Wed, 26 Nov 2025 13:02:26 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_45556e61e9c245c794012bc3816c46e4~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[Los anteojos de hielo]]></title><description><![CDATA[A las 8:14, Alfredo preparó el café como cada mañana. La misma taza blanca. Un sobrecito de edulcorante. Pensó en las reuniones que lo esperaban, en los correos que debía responder, en el saludo rápido que le daría a su jefe, Diego, al ingresar a la oficina virtual. Pero al colocarse los anteojos, todo cambió. Diego quedó en imagen estática y el vapor del café se detuvo en el aire como un bloque sólido. Dubitativo, Alfredo pasó la mano para romperlo, pero el vapor quedó fijo en el aire....]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/los-anteojos-de-hielo</link><guid isPermaLink="false">6917731c1f80f6e25f61761f</guid><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 18:31:06 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_6f569d2e6e0c4217a3209a2496095d7b~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La ciudad enquistada]]></title><description><![CDATA[Ana era maestra de grado desde hacía más de treinta años. Al finalizar el ciclo lectivo, decidió tomarse unos días en una ciudad que le habían recomendado por su energía particular. Lo que no le dijeron era que en esa ciudad nada era normal. Ni las costumbres. Ni los saludos. Ni las casas. Al llegar, notó que nadie usaba las puertas.  La conductora del taxi —sin decir palabra— bajó su valija por la ventana del comedor. —¿Por ahí? —preguntó Ana, desconcertada. La mujer asintió. Ana ingresó por...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-ciudad-enquistada</link><guid isPermaLink="false">68feb067dc39b5e10eb00001</guid><pubDate>Sun, 26 Oct 2025 23:44:40 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_e67d8b66c5674aa68ca75e9dc968ecb5~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[El reloj de arena]]></title><description><![CDATA[El reloj de arena no se movía desde la mañana en que Beatriz se fue. Ángel no lo había notado. O eligió no hacerlo. Cada mañana lo giraba con la precisión de un cirujano y la devoción de un monje. El vidrio intacto. La arena inmóvil. Lo mismo ocurría con el café, el abrigo colgado, el libro abierto en la página 74. Nada cambiaba. Ángel no olvidaba cosas. Nunca. Recordaba fórmulas, fechas de conferencias, el número exacto de granos de arena necesarios para cronometrar una conversación...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/el-reloj-de-arena</link><guid isPermaLink="false">68efe21867805a6f93e6cdfa</guid><pubDate>Wed, 15 Oct 2025 18:11:50 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_353c9496ceff4df5b76e68f8c00bdf86~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La Ventana 3:33]]></title><description><![CDATA[El espejo hacía tiempo que estaba en su habitación. Andy lo había comprado en el mercado de pulgas, atraída por el marco de madera gastada y las flores talladas en las esquinas. No sabía por qué, pero cada noche, antes de dormir, la invadía una sensación de incomodidad que no podía explicar. Era como si, apenas apagaba la luz, algo extraño hiciera ruido frente al espejo. Hasta que, una madrugada, al pasar frente a él, notó algo imposible: su reflejo se movía más lento que ella. Andy,...]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-ventana-3-33</link><guid isPermaLink="false">68e27b6168fa888a143ed817</guid><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 14:10:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_6601fdfd031f4da9bb583bee664f0415~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La Raíz Invertida]]></title><description><![CDATA[Eugenia vivía en un pueblo donde nada parecía pasar. Las mismas calles, las mismas voces, los mismos saludos distraídos. Para engañar a su mente, se obligaba a caminar cada tarde por un camino distinto, en busca de una mínima dosis de novedad. Hasta que un día, al borde de un sendero, notó algo particular. Justo cuando se agachaba para tomar una raíz que emergía de la tierra, un gaucho a caballo pasó al galope y frenó de golpe, tirando de las riendas.  —No la arranques —dijo sin bajarse—....]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-ra%C3%ADz-invertida</link><guid isPermaLink="false">68d858fba9706ca893151054</guid><pubDate>Sat, 27 Sep 2025 21:45:12 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_cb6c7e7a8db844438cc67c20ffd3cfc4~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item><item><title><![CDATA[La escalera de tiza]]></title><description><![CDATA[Lucía arrastra un sueño de infancia: una escalera en espiral con palabras escritas en tiza. Pero una discusión, una llave, y un salto inesperado la llevan a descubrir un secreto que siempre estuvo ahí, esperando ser leído.]]></description><link>https://www.laplumaespacial.com/post/la-escalera-de-tiza</link><guid isPermaLink="false">68be0e17b8f1382eed684058</guid><pubDate>Sun, 07 Sep 2025 23:06:44 GMT</pubDate><enclosure url="https://static.wixstatic.com/media/26d9ce_94d42ac8a8b7466e87803b7d52b1b504~mv2.png/v1/fit/w_1000,h_1000,al_c,q_80/file.png" length="0" type="image/png"/><dc:creator>La Pluma Espacial</dc:creator></item></channel></rss>